Guía para familias: actividades rítmicas para hacer en casa con los más pequeños.
Queridas familias: la música empieza en el propio cuerpo. Antes de que vuestro hijo o hija toque un instrumento, necesita sentir el ritmo por dentro. Las actividades que os proponemos aquí son sencillas, divertidas y no necesitan ningún material especial. Lo más importante es que las hagáis juntos, con alegría y sin presión. Si el peque se cansa o pierde interés, parad y retomadlo otro día. A estas edades, el juego es la mejor herramienta de aprendizaje.
Es la actividad más básica y una de las más efectivas. Funciona así: el adulto da una serie de palmadas con un patrón sencillo y el niño o niña las repite. Empezad con patrones muy cortos:
Cuando el niño domine el juego, intercambiad los roles: que sea él o ella quien invente el patrón y vosotros lo imitéis. Esto desarrolla tanto la escucha como la creatividad.
Nuestro cuerpo produce sonidos muy diferentes según dónde y cómo nos golpeemos. Enseñad al peque estos cuatro:
| Sonido | Cómo se hace | Carácter |
|---|---|---|
| Palmada | Golpear las palmas de las manos entre sí | Agudo, brillante |
| Muslos | Golpear con las palmas sobre los muslos (sentado) | Medio, seco |
| Pecho | Golpear suavemente el pecho con las palmas abiertas | Grave, resonante |
| Pisada | Dar un pisotón con el pie en el suelo | Muy grave, potente |
Cread secuencias combinando estos sonidos. Por ejemplo: muslos-muslos-palmada-pisada. Repetidlo varias veces juntos hasta que suene coordinado. A los peques les encanta descubrir que su cuerpo es un instrumento.
Poned música que le guste al peque. Mientras suena la música, todos bailan libremente. Cuando el adulto para la música, todos se quedan "congelados" como estatuas. Quien se mueva, pierde. Este juego trabaja la escucha atenta, la reacción al estímulo sonoro y el control corporal. Variación: en lugar de parar la música, dad una palmada fuerte como señal de congelarse.
Dad palmadas a un ritmo lento y pedid al peque que camine al mismo tempo. Poco a poco, aceleradlas: el peque tiene que caminar más rápido. Si vais muy deprisa, puede correr. Si vais muy lento, camina a cámara lenta. Este ejercicio enseña uno de los conceptos musicales más fundamentales: el tempo (la velocidad de la música).
No necesitáis comprar instrumentos. Con lo que tenéis en la cocina o el salón se pueden hacer actividades musicales fantásticas: